Viandas nutricionales: una buena herramienta para cuidar la salud de sus empleados

En cierto modo, podemos pensar que todo lugar de trabajo funciona como un organismo colectivo, es decir, un espacio que se construye entre todos y cuyo funcionamiento depende en gran medida de la salud de cada una de sus partes. En este sentido, la alimentación es una parte esencial de la salud, algo en lo que cada vez más empresas comienzan a fijarse con detenimiento.

 

Las viandas pueden ser una gran solución para aportarle valor nutricional a sus empleados y, de ese modo, mejorar la salud de ese organismo colectivo que es su empresa. Dentro de esta alternativa en particular, las viandas para el trabajo frías, al menos un par de veces por semana, podrían realizar ese aporte nutricional y energético que le asegure, por otro lado, un mayor rendimiento a nivel laboral.

En efecto, una buena alimentación mejora la capacitad cognitiva, la concentración, y reduce considerablemente la incidencia de enfermedades, factores que seguramente son la gran aspiración de toda empresa en relación a sus empleados. Ahora bien, al encargarse del almuerzo de su personal, su empresa en realidad estará efectuando una inversión directa sobre el rendimiento general, lo cual sin dudas le traerá una gran variedad de beneficios.

 

Aquello que, a simple vista, parece un gasto más, considerado durante muchos años como algo completamente injustificado, hoy se perfila como una opción más en materia de inversión. Un personal más saludable y mejor alimentado equivale a una mayor productividad. La relación entre ambos factores ha sido probada extensivamente por la ciencia, de modo tal que al incorporar un servicio de viandas equilibradas en términos alimenticios usted estará realizando una de las acciones más inteligentes que pueden tomarse en este sentido.

 

Saliendo del ámbito laboral, lo mismo podría decirse a nivel educativo. Está probado que un servicio de viandas para comedores escolares mejora el rendimiento general de los alumnos, ya que éstos incorporan los valores nutricionales esenciales para el normal desempeño del cerebro, mejorando a su vez otras cuestiones igualmente importantes, como el descanso y una mayor resistencia a las enfermedades estacionales.

 

Claro que, en principio, puede resultar difícil contrastar estos datos, ya que muchos de ellos son intangibles desde una mirada contable. Después de todo, no es fácil determinar cuál podría ser el aumento de la productividad de sus empleados en base a una alimentación sana, generada a través de viandas para el trabajo, si no se aplica este sistema al menos durante un tiempo razonable.

 

De ahí que muchas empresas dedicadas a la distribución de viandas permitan realizar acuerdos sobre lapsos que permitan sacar algún tipo de conclusión al respecto. En este contexto, podemos contratar ese servicio, digamos, durante un trimestre, y observar si se notan cambios ostensibles en el rendimiento y la productividad del personal. Por otro lado, los datos estadísticos arrojan que sí, es decir, que una alimentación basada en principios nutricionales mejora el rendimiento laboral en todos los rubros y áreas que podamos imaginar, con lo cual no habría motivos, al menos científicos, para desaconsejar esta práctica; sino más bien todo lo contrario. Los resultados apuntan a recomendar ampliamente la opción de las viandas.