Los siguientes son comentarios de personas que fueron diagnosticadas, fehacientemente, con TDA ó TDAH:
"Soy desordenada, cuando quiero ordenar desordeno más porque guardo todo y después no me acuerdo donde puse las cosas". (mujer, 33 años).
"Pasan las cosas y yo las siento cuando ya pasaron y está pasando otra. Llego tarde a todo".
(mujer, 28 años).
"Es injusto porque a pesar de todo el esfuerzo que hago me dicen que no alcanza, que tengo que dar un salto, que soy inteligente pero no lo demuestro". (mujer, 26 años).
"Necesito definición, estoy desorientado, siempre lo he estado, cuando me preguntan qué opino no sé que decir o repito lo que dijo alguien". (varón, 30 años).
"En el trabajo paso dos o tres horas sin hacer nada, luego, cuando tengo todo atrasado me presiono tanto para terminar que a media tarde estoy agotado y a las 10 de la noche no doy más, me quedo dormido". (varón, 42 años).
"Mi experiencia era la de fracaso, fracaso en lo laboral, en lo económico, mala relación familiar, casi sin amigos, a partir de los 50 años fui medicado, empecé el tratamiento, y todo cambió como de negro a blanco". (varón, 55 años).
"He vivido mal la mayor parte de mi vida, siempre cansada, siempre triste, olvidándome de todo, con decirle que los bomberos vinieron varias veces a mi casa porque ponía la comida a cocinar y me olvidaba, hasta que no veía el humo no lo recordaba. Fui tratada por muchos años por depresión". (mujer, 62 años).
Los siguientes son comentarios de personas que ellas mismas o sus familiares sospechan que podrían tener THD ó TDAH:
"El hecho de tener dificultades para tomar decisiones, de no poder estar mucho rato en el mismo lugar.. etc, me hace pensar que puedo tener algo de esto (TDAH).... Por lo general no puedo trabajar con ruido, ni nada que me pueda distraer excepto hacer ejercicios de matemáticas, lo que me gusta mucho" . (varón, 30 años).
"Debo decir que por largos años sufrí problemas en mis distintos trabajos, percibiendo que algo andaba mal, aunque no sabía qué, y me sentía extraño y debo agregar que algo desgraciado".
(varón, 37 años).
" Manifiesto una extraordinaria necesidad de pareja (a veces patológica, en mi opinión) Soy extraordinariamente desordenado, propenso a perder objetos (3 teléfonos móviles en el último mes) a olvidar plazos etc.". (varón, 27 años).
"En ocasiones se abstrae de la realidad de tal manera que hay que gritarle para que reaccione, posee altos niveles de desorden y dejadez física, se le tienen que repetir las cosas puesto que no parece tener memoria. " ( esposa).
La escasa información científica y periodística sobre el TDA-H en la adultez contribuye a la incertidumbre y el sufrimiento que caracteriza a quienes lo padecen.
La mayor parte de las consultas son:
- ¿Es posible tener TDA-H en la adultez?
- Sí, de hecho, aparecerá como cuadro clínico diferenciado en la quinta edición del Manual diagnóstico y estadístico de los trastornos mentales (DSM, American Psychiatric Association). Originariamente se estudió en niños, hoy se sabe que el 80% de los niños que lo han padecido en su infancia, lo mantuvieron en la adolescencia y un 60% de ellos lo presentan en su adultez.
- ¿ Es posible no haber sido diagnosticado?
- Sí, en algunos casos han pasado inadvertidos, en otros fueron tratados por otros problemas.
- Sí, realicé exitosamente mis estudios intermedios o universitarios, ¿puedo tenerlo?
- Esta es una de las características que más confunden a los profesionales. Si se tiene buen nivel intelectual, gusto específico por algo y la suficiente hiperfocalización, indudablemente, se puede hacer una carrera exitosa. Sin embargo, si aparecen algunos de los síntomas que caracterizan al TDA-H es conveniente realizar el esfuerzo de hacer un diagnóstico específico y estricto.
- ¿Qué se pueden hacer?
- Mucho.
La siguiente es una lista de sugerencias:
- Consultar a profesionales especializados.
- Realizar los tratamientos indicados.
- Informarse sobre todo lo concerniente al problema que le fue diagnosticado.
- Aprender a observarse, conocer las propias fortalezas y las debilidades.
- Aprender a organizarse haciendo listas, poniendo "ayuda memoria" en lugares estratégicos, pidiendo asesoramiento externo en planificación y entrenamientos en sistemas de ordenamiento.
- Establecer reguladores de tiempo y autocomprometerse a cumplirlos.
- Conectarse con el "aquí y ahora". Muchas personas con diagnóstico de TDA-H tienden a ser demasiado soñadoras, poco realistas y escasamente hacedoras. Otras son demasiado hacedoras y poco reflexivas respecto de las conveniencias, las causas o las consecuencias.
- Generar hábitos, si se mantienen con constancia rutinas de organización se transformarán en hábitos y éstos tienen menos costo para las personas porque pasan a no depender del control voluntario.
- Aprender a escuchar, las personas cercanas pueden hacer observaciones que ayuden a cambios positivos.
- Darse cuenta de los propios sentimientos y pensamientos, y aprender a comunicarlos con claridad.
- Tener en cuenta las distorsiones perceptivas o interpretativas.
Algunas personas con diagnóstico de TDA-H son especialmente suceptibles, se ofenden con facilidad, muchas veces porque perciben o interpretan los chistes, comentarios y actitudes de los otros de manera equivocada. Otras personas con diagnóstico de TDA-H tienen dificultades para captar ciertas sutilezas sociales por lo que pueden hacer chistes, comentarios y actitudes desubicadas o no detenerse a tiempo y ser considerados molestos.
- Desarrollar la capacidad de ponerse en el lugar del otro, para los que están demasiado pendientes de sí mismos.
- Desarrollar capacidades de autoafirmación para los que están demasiado pendientes de los demás.
- Permitirse y programar actividades de descarga, sobre todo cuando hay aspectos impulsivos.
- Tener lugares específicos para aliviar tensiones. Salir antes de estallar de la situación tensionante.
- Premiarse para reforzar los propios logros.
- Pedir asesoramiento y ayuda especial cuando se detectan conductas compulsivas.
Las conductas compulsivas son todas aquellas que no se pueden parar, (no se puede parar de hacer algo, pensar o sentir reiteradamente lo mismo).
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