| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
|
Fuente: Coaching del Déficit de Atención con o sin Hiperactividad (TDAH). http://www.atencion.org/coach.htm
Las distracciones, la impulsividad y la desorganización tienen consecuencias indeseadas en la vida laboral o relacional de los adultos.
El caos, la desorientación, los olvidos, los arrebatos son corrientes en la vida de las personas con diagnóstico de TDAH. A su vez, los familiares, empleadores o amigos se pueden sentir molestos ante tales acontecimientos.
Un coacher o entrenador o gerente de conducta puede ayudar a manejar de manera efectiva las dificultades cuando lo que sucede tiene que ver con:
- No lograr los resultados que se esperan a pesar de los esfuerzos realizados
- Olvidar sistemáticamente aún cuando quieran recordar
- No tolerar rutinas ni cuando las creen necesarias
- Proponerse metas y abandonarlas rápidamente y/o proponerse demasiadas metas simultáneamente
- Decir lo inconveniente, reaccionar agresivamente, fastidiarse ante la menor contrariedad
- Perder interés y aburrirse rápidamente de casi todo
- Frecuentemente, no llegar a horario ni cumplir con plazos establecidos
- Parecer irresponsable, desinteresado, mediocre
- Parecer no comprometido emocionalmente
- Recibir reproches de familiares y/o de la pareja por las mismas razones
- Inestabilidad y/o insatisfacción laboral. Problemas con compañeros y jefes
- Sensación de propia incomprensión y de fracaso
Así como los niños y adolescentes se benefician con la guía de un asistente pedagógico, un maestro particular o un compañero tutor, para los jóvenes y adultos la presencia de alguien que ayude a organizarlos puede ser muy eficaz.
El objetivo es trabajar sobre los problemas cotidianos, la organización de las tareas y los compromisos, el manejo del tiempo y del dinero, la planificación de metas académicas, profesionales o sociales, las formas efectivas de comunicación y la relación con los demás, etc.
De forma espontánea e intuitiva esta tarea la suelen realizar los padres, esposas o esposos, los hermanos, las secretarias o amigos compasivos.
Sin embargo, cuando la persona afectada se da cuenta del pesar y los conflictos que le ocasionan sus comportamientos, puede decidir tomar los servicios de un entrenador conductual como complemento de la psicoterapia especializada.
|