| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
|
Quejas propias y reproches de otros, olvidos frecuentes, esfuerzos malogrados, inconstancia o arrebatos suelen convertir la vida diaria de algunos adultos en algo difícil de transitar.
Socialmente, se espera que un adulto sea capaz de mantenerse económicamente y, por lo tanto, que se desempeñe satisfactoriamente en algún trabajo. Además, que tenga la suficiente madurez emocional como para relacionarse con los demás, tener pareja, formar una familia y llevar adelante el complejo proceso de crecimiento de los hijos; sin embargo, algunas veces esto resulta penoso y frustrante. En tal caso, la pregunta sobre qué me está pasando puede tener ciertas respuestas en unas pautas publicadas en http://www.help4adhd.org/diagnostico.cfm
Dichas pautas han sido sugeridas por dos adultos, uno residente de Argentina y otro de México, quienes escribieron solidariamente a “Distraídos” para contar que les habían sido de gran ayuda para orientarse en sus pesares.
También se publica una actualización de criterios orientativos en [ Criterios orientativos para adultos distraídos o hiperactivos ].
Naturalmente, siempre hace falta una consulta profesional y la consideración de que no siempre la persona que esté distraída o desorganizada será porque padece de Déficit de Atención. Aunque si lo padece, saberlo y buscar ayuda sería una alternativa válida; y si no lo padece podría abrir paso a otras averiguaciones igualmente significativas.
Hay adultos que no están interesados en formar pareja, familia o tener un trabajo formal, en tal caso no estarán preocupados ni será esto un problema, por lo que, obviamente no leerán esta nota. Si quién está leyendo es un familiar…Bueno, no sé cuál pueda ser el resultado aunque estar informado siempre puede originar cambios.
|