| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
|
Sea niño, adolescente o adulto, con diagnóstico de TDA-H o con otro problema médico o psicológico causado por múltiples factores entre los que se encuentren los neurobiológicos, requiere ser abordado con una mirada menos convencional. Distintos niveles de amenazas son utilizados como medio educativo para que alguien cumpla con "lo normal".
- "Voy a ponerte un 1, para que no te olvides más de hacer la tarea".
Sugiero reemplazarlo por: "Todos los días anotaremos las tareas que debes hacer (con supervisión del maestro o un compañero); si te olvidas, las haces aquí."
Cuando tienen 16 ó 17 años o cuando es adulto, ¿es así? Sí, si se trata de un adolescente; si es un adulto, las reglas son autoimpuestas.
Muchos adolescentes y adultos jóvenes ya han desarrollado actitudes oposicionistas, desafiantes y realmente exasperantes. Sin embargo, pueden ser razonables, si son tratados con respeto.
- "Le prohibimos el uso de la TV; luego, de la computadora y los videojuegos. Todo le da lo mismo. Ahora se tira en la cama y duerme todo el día".
Prohibir lo que más les gusta suele llevar a mayores niveles de confrontación. Sugiero reemplazarlo por acuerdos sobre tiempos y actividades, para hacerse cargo de cosas "desagradables" (tareas, orden, etc.) y para cosas agradables (computadora/ordenador, videojuegos, etc.).
- "La castigo con un bofetón, cuando se pone a gritar o tirar cosas".
Sugiero organizar un lugar para descargar la furia impulsiva. Si la persona de cualquier edad siente que no puede controlar sus impulsos, puede hacerlo en lugares y con cosas que no representen peligro propio ni ajeno.
- ¿Las personas que no tienen problemas de atención se sienten amenazadas o sobreexigidas por los cambios que piden o necesitan las personas con diagnóstico de TDA-H?
Puede ser, pero, tal como ocurre con el TDA-H, hay circunstancias o contextos que están ahí, sólo falta administrarlos.
¿Algo de esto es posible? ¿Es impracticable? ¿Son buenas ideas teóricas, pero inconsistentes en su aplicación? Soy conciente de que buena parte de estas sugerencias son difíciles en la práctica, porque tanto maestros como padres ya tienen bastante complejidad en sus vidas y en sus trabajos.
La idea es generar nuevas alternativas y otras maneras de enfocar los conflictos, con actitud de colaboración y no de confrontación. Las guerras son destructivas. Aquí, la propuesta es constructiva.
Ciertas características típicas del TDA-H son un problema para algunas personas y sus contextos, y no lo son para otras. Esto indica la relatividad de los problemas del déficit de atención. Que no sea problema para algunas personas, no indica que no tengan TDA-H, y que sea un problema no indica que no tenga solución.
En el siglo de las comunicaciones múltiples y simultáneas, donde la dispersión, la sobreestimulación y la hiperactividad/pasividad son activadas por la TV, los videojuegos y los ordenadores, la actitud de padres, educadores y adultos en general debe ser flexible y creativa.
En el caso de adultos con TDA-H , la sugerencia es el autoconocimiento, la comprensión profunda de sí mismo. Los que están a su lado no tienen que "cambiarlo", ni "soportarlo". Como en cualquier relación adulta, cada uno tiene que hacerse cargo de sí mismo, manejar su vida y sus responsabilidades a la manera personal que haya aprendido.
|