| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
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Respecto al TDA-H, se han investigado mucho las dificultades que presentan las personas que tiene dicho diagnóstico. Sin embargo, también conviene destacar que dichas personas poseen las siguientes características positivas:
- Son vitales, entusiastas y excitables.
- Tenaces, persistentes e hiperfocalizados. Cuando algo les interesa, no paran hasta conseguirlo. Pueden obsesionarse con un proyecto y completarlo en poco tiempo.
- Hiperactivos: siempre reaccionan. Aún cuando parezcan calmados, por dentro siempre están pensando, planeando, soñando.
- Sensibles, de buen corazón.
- Compasivos, generosos.
- Sinceros: cuando se dan cuenta de que han estado mal, se arrepienten de verdad.
- Inteligentes, ingeniosos, intuitivos.
- Innovadores, poco convencionales.
- Creativos. Aún algunas características difíciles, tales como la impulsividad, la incertidumbre y la confusión, les permiten tener una tolerancia al caos interno y externo, que resulta beneficioso para la creatividad.
El contexto o ambiente en el que nace y se desarrolla una persona diagnosticada con TDA-H es fundamental para el reconocimiento de las características positivas. Aún los que muestran marcados cambios de humor, lentitud, desinterés extremo, agresividad, etc., pueden desarrollar todo su potencial en un medio que los promueva, los acepte y reconozca.
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