Una buena parte de la conducta descripta como síntomas de TDA-H son normales en cualquier persona. Sólo si por su intensidad, frecuencia, masividad o consecuencias se constituyen en problemáticas para la persona o su familia, podría pensarse en un TDA-H.
Para confirmarlo o no, se requiere de un diagnóstico especializado y diferenciado de otros problemas psicológicos o médicos.
Así mismo existen trabajos, medios físicos y laborales donde algunas de las características del TDA-H son necesarias, por lo que se requieren personas así, por lo tanto no se constituirán en un problema.
Por ejemplo: Si el perfil que se requiere para algunos puestos de trabajo coincide con la tendencia vocacional, psicológica y neurobiológica de algunas personas con TDA-H, esto no es un problema, al menos en este área.
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