Fuente: Morgado Bernal, I.: Psicobiología del aprendizaje y la memoria, fundamentos y avances recientes. Rev Neurol 2005; 40 (05): 289-297. Revisión en Neurociencia
El aprendizaje produce cambios en el sistema nervioso que pueden ser duraderos y que se manifiestan en el comportamiento. La memoria se infiere a través de los cambios y permite el sentido de continuidad de la persona.
La plasticidad en el número y fuerza de las conexiones neuronales permite y da soporte al aprendizaje y a la memoria; cuando se estabilizan los cambios neuronales luego de un aprendizaje se consolida la memoria y se mantiene lo aprendido a largo plazo.
Estos procesos de aprendizaje y memoria posibilitan los cambios adaptativos de la conducta al medio ambiente. La memoria puede ser clasificada en tres categorías: implícita, explícita y de trabajo.
La memoria implícita se radica en zonas cerebrales que procesan información sensitiva, motora y emocional ligada a hábitos; es inconsciente y rígida.
La memoria explícita o declarativa se radica en el sistema del hipocampo y consiste en el almacenamiento de hechos y eventos; es flexible, consciente, y relacional.
La memoria de trabajo se radica en las interacciones entre la corteza prefrontal y diferentes áreas del cerebro y consiste en la representación consciente y temporal de la información necesaria para realizar operaciones cognitivas complejas.
Enlace a nota:
http://www.revneurol.com/url.asp?url=VeureResum.asp?aof=67499175505596664714
|