Fuente: Equipo Bullying Cero Argentina.
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Por acoso o “bullying” se entienden comportamientos de maltrato sistemático a otros seres humanos mediante abuso de fuerza, de autoridad o de superioridad social o intelectual.
El término inglés “bully” significa matón, abusador, acosador, provocador. Se aplica a todo el que maltrata a otros, sea niño, adolescente o adulto. A su vez, la persona que es blanco de maltrato se convierte en víctima. Algunas personas pueden ser tanto acosadoras como acosadas dependiendo del contexto interno y externo. Todos quedan presos de una situación que tensiona y “golpea” la fluidez de las las relaciones humanas. Son víctimas de estas situaciones:
- el hostigado,
- el que hostiga,
- el que festeja,
- el que mira sin decir nada,
- el que intenta detener el acoso.
Específicamente, el acoso escolar tiene que ver con conductas reiteradas de hostigamiento físico o psicológico que ejerce un alumno sobre otro.
Ser gordo, bajo, tímido, inmigrante, usar anteojos, pronunciar mal o tener algún problema físico puede ser la base que facilita el hostigamiento de los compañeros en la escuela.
Ser impulsivo, malhumorado, agresivo, no querido puede ser la base que facilita el hostigamiento a los compañeros.
Las consecuencias pueden ir desde el descenso del rendimiento escolar, nerviosismo e irritabilidad hasta intentos de suicidio pasando por toda una gama de emociones y situaciones traumáticas.
El Dr. Srabstein del “Equipo Bullying Cero Argentina” propone considerar al acoso escolar como un problema de salud pública. Si entendemos por salud el estado de bienestar físico, mental y social, y no solo la ausencia de enfermedad, y observamos que ciertos comportamientos dañan ese estado, estamos ante un problema de salud mundial, dado que puede observarse cada vez con más frecuencia en distintas partes del mundo.
Durante mucho tiempo, las enfermedades transmisibles constituyeron el principal problema de salud en todo el mundo, lugar que en los últimos años ocupan las consecuencias derivadas de distintas formas de violencia.
Tratándose de un fenómeno que puede ser observado, predecible y prevenible, el accionar conjunto de familias, escuelas, centros de salud y autoridades gubernamentales contribuirá a su control y disminución.
El primer paso es que todos y cada uno de nosotros tome conciencia de que lo que está pasando en las escuelas y en las familias es un problema comunitario que afecta nuestro bienestar y no un simple problema individual que debe ser corregido particularmente.
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