| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
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Fuente: C.Green, K.Chee, El niño muy movido o despistado, Ediciones MEDICI, Barcelona, 2000.
Algunos padres se niegan a aceptar lo que significa tener un hijo con TDA-H.
Puede deberse a los siguientes motivos:
1- No aceptan cambiar ciertas creencias.
a- Tratar a todos por igual: Algunos padres se enfadan cuando se les piden que traten a su hijo con TDA-H de manera distinta que a los hermanos. Creen que es injusto y que van contra sus principios.
b- Mano dura: Padres inflexibles, impulsivos o poco intuitivos con sus hijos, "a mí nunca se me habría permitido hacer algo así cuando era niño, no pienso permitírselo a él".
c- El padre "psicologista": El TDA-H es un problema neurobiológico complejo que impone sus limitaciones como cualquier otro problema físico (ejemplo: hipoacusia, miopía, etc.). Sin embargo algunos padres se resisten a pensar que su hijo pueda tener algo biológico. Prefieren creer que su hijo tiene la intención (voluntaria o inconsciente) de arruinarse o arruinarles la vida. "Hace todo lo posible para que le vaya mal", "estropea hasta lo que más le gusta", "quiere enloquecernos".
2- No aceptan cambios de rutina. Si el niño no tiene un comportamiento adecuado en el supermercado o en reuniones sociales, la sugerencia para los padres, es la de no llevarlo y programar para él actividades más adecuadas. Sin embargo muchos padres no aceptan tales sugerencias.
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