| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
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ASOCIACIÓN DE FAMILIARES DE NIÑOS/AS AFECTADOS DE "TDA-H"
" Transtorno por Déficit de Atención con o sin Hipreactividad" "AFNA" TDA-H
La forma de tratar el "Trastorno de Déficit de Atención con Hiperactividad" es modificar o compensar lo más posible aquellas conductas típicas que repercuten negativamente en la vida diaria del niño y de su familia. El objetivo principal es reducir su impulsividad e inquietud motriz y aumentar su atención, que son la fuente de sus principales problemas. Las corrientes psicopedagógicas conductista y cognitivista ofrecen diversas estrategias para tratar la hiperactividad .
Las técnicas de cambio de conducta lo que hacen es controlar las consecuencias de las acciones convirtiéndolas en agradables, a través del "refuerzo positivo", o desagradables mediante el "castigo" . Aquellas conductas del niño a las que siga un "refuerzo positivo" serán aprendidas como útiles y se repetirán; aquellas otras a las que acompañe un "castigo" terminarán desapareciendo. Los refuerzos pueden ser muy variados. Al principio, cuando una actitud está muy instaurada, se recurre a recompensas de tipo material (un juguete, una chuchería, etc.). Posteriormente se van restringiendo este tipo de refuerzos para que el niño no haga las cosas por el premio sino porque realmente ha adquirido nuevas actitudes con las que se siente más satisfecho. Para ello, desde el principio (junto con las recompensas materiales) y a lo largo del tiempo (cuando ya se han eliminado aquellas) el niño debe recibir refuerzos sociales como abrazos, alabanzas o cualquier otra manifestación de afecto por lo bien que ha actuado. Por otra parte, los castigos que siguen a las conductas que deseamos eliminar serán cosas como quedarse sin ver la tele o recoger el cuarto, pero jamás castigos físicos. Además, todo castigo debe ir acompañado del refuerzo de la conducta alternativa.
¿Cómo puedes aplicar todo esto? Una forma es hacer un trato con tu hijo. Piensa en alguna cosa que quieras cambiar de él , por ejemplo, que no se levante de la mesa mientras come. Ya tienes establecido el objetivo general. Ahora, en función de la problemática, piensa cuándo y cómo vas a reforzar el cambio de comportamiento: si tu hijo no aguanta más de tres minutos seguidos en la mesa, empieza por reforzar que consiga estar sentado al menos cinco minutos. Según le vaya resultando más sencillo cumplir el objetivo ve aumentando el tiempo hasta que, finalmente, reciba el premio sólo si permanece toda la comida sin levantarse. El siguiente paso es acordar el premio o refuerzo. En este caso lo más apropiado es un sistema de puntos o fichas canjeables. Elabora con tu hijo una lista de cosas que le gustaría hacer o conseguir y pon a cada cosa un valor en función de sus características: un caramelo 2 puntos, media hora más con el ordenador 8 puntos, ir al cine 14 puntos, comprar un juguete determinado 20 puntos, etc. Ya sólo queda ponerlo en práctica: cada vez que tu hijo cumpla el objetivo marcado refuérzale con un punto y cuando desee canjearlos dale la recompensa que le corresponda según acordasteis. En el libro Nuestro hijo es hiperactivo puedes consultar otras técnicas que aplican estos mismos principios.
Según la corriente cognitivista, la forma más adecuada de ayudar a un niño hiperactivo a resolver sus problemas correctamente es entrenarle en los pasos que debe seguir, es decir, darle estrategias para que sepa cómo actuar .
Una manera de hacerlo efectivo es el "modelo de autoinstrucciones" que debéis practicar cada día hasta que tu hijo sea capaz de realizar el quinto paso de forma natural:
1. Modelado : haz tú la tarea mientras vas diciendo en voz alta los pasos que sigues, mediante instrucciones claras y concisas.
2. Guía externa manifiesta : ahora es él quien realiza la misma tarea mientras le ayudas repitiendo junto con él los pasos.
3. Autoguía manifiesta : el niño repite sólo las instrucciones, en voz alta, mientras hace la tarea.
4. Autoguía manifiesta atenuada : en vez de hablar en voz alta debe cuchichear las instrucciones.
5. Autoinstrucciones encubiertas : finalmente el niño realiza la tarea en silencio mientras se guía por las instrucciones a través del pensamiento.
Al seguir estos pasos siempre que tiene que realizar una actividad consigue grandes mejoras ya que aprende a organizar la tarea, lo que evita en gran medida la distracción, le ayuda a centrarse en lo importante, mejora la ejecución y le estimula ya que las autoinstrucciones no se centran sólo en cómo se hace algo (ejecución), sino que abordan otros campos tan importantes como la autoevaluación y el autorefuerzo.
Gentiliza: Montserrat Illa
E-mail: milla12@pie.xtec.es
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