| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
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| Cuando un niño o adolescente es diagnosticado con TDA-H, algunos miembros adultos de su familia (hombres o mujeres) descubren que tienen los mismos síntomas y piden ser diagnosticados también.
Las relaciones de pareja o familiares con una o más personas con TDA-H tienen unas características especiales.
Aquí enunciaré algunas observaciones clínicas en parejas, que funcionaron muchos años con algún miembro con TDA-H no diagnosticado.
· Indicadores de estrés y sobrecarga de responsabilidades en la persona sin TDA-H.
· Penurias reiteradas, pérdidas económicas, fracasos diversos.
· Falta de empatía mutua (incapacidad para ponerse en el lugar del otro).
· Deterioro progresivo de la autoestima de los miembros de la pareja.
· Frecuentemente, la pareja valora los momentos en que la persona con TDA-H es divertida, bromista y juguetona. Cuando sólo puede comunicarse de esta manera o no puede parar de bromear, empiezan los conflictos.
· Indicadores de desilusión mutua y desconexión. Las personas con TDA-H frecuentemente se aburren o se distraen en una conversación, por lo que su pareja abandona el deseo de comunicarse. Esto incrementa el desinterés y los desconecta afectivamente de las personas.
· Algunas personas con TDA-H son insistentes y monotemáticas (hiperfocalización). Parecen querer escuchar sólo su propia conversación, o interesarse sólo en sus propias actividades. Su pareja puede sentirse no tenida en cuenta.
· La persona sin TDA-H (o menos afectada) se queja crónicamente de la falta de interés de otro, sus olvidos de fechas importantes, su irresponsabilidad, su desorganización e incumplimiento.
· Promesas incumplidas. Inestabilidad e inconsistencia de la relación.
· Historias reiteradas de infidelidad, escándalos o cambios de pareja.
· Reproches, rencor, ofensas y malos entendidos.
· Agresiones, maltrato o violencia.
· Reiterados momentos de humillación social al cónyuge sin TDA-H, provocados por la impulsividad, las actitudes desafiantes, el malhumor y los desaires del cónyuge con TDA-H.
· Algunas personas con TDA-H tienen mucho éxito (en deportes, negocios o algún área que requiera audacia e hiperactividad) y controlan a su pareja férreamente. Son demandantes y dominantes.
· Indicadores de depresión o fobias en uno o los dos miembros de la pareja.
· Desarrollo de adicciones (al trabajo, al juego, al alcohol, a las drogas, etc.)
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