| Por la Prof. y Lic.: Gloria Marra Valle |
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Las personas de todas las edades con diagnóstico de TDAH se quejan de aburrirse con rapidez.
Buscar formas de entretenimiento es todo un desafío no sólo porque necesitan mucha novedad sino porque suelen tener intereses limitados, muy circunstanciales o de poca duración.
A la hora de detener una actividad que les gusta, las fallas en la inhibición de las respuestas se hace notar con protestas y resistencias de todo tipo, la baja tolerancia a la frustración afecta la aceptación de los resultados de un juego, la búsqueda de estímulos fuertes puede llevar a seleccionar actividades de riesgo y la dispersión y el desgano a no querer aprender juegos que impliquen alguna forma de esfuerzo así como la hiperfocalización a centrarse obcecadamente en una sola actividad.
Si la manera de entretenerse incluye actividades de riesgo, debe tenerse en cuenta el adiestramiento en los recursos necesarios para manejarlos. Por ej.: Si a la persona le gustan las actividades con fuego, autos, armas, aventuras; debe practicarlos bajo las más estrictas condiciones de seguridad y para ello deben recibir entrenamiento.
Algunas reglas generales pueden ser:
- No hacerse daño ni dañar al otro.
- No romper cosa propias ni ajenas.
- Evitar las recreaciones excitantes, (juegos estresantes, videojuegos, música agresiva, etc) a la hora de relajarse.
- Aprender a detenerse, a parar la actividad cuando sea necesario.
- Establecer reglas claras, códigos de sanciones.
- Estimular el equilibrio entre pasatiempos sedentarios y activos, con predominio del estilo preferido.
- Estimular el descentrado de los entretenimientos únicos y demandantes.
- Desarrollar la tolerancia a la frustración cumpliendo con las reglas, la aceptación de los resultados y evitando alusiones desagradables respecto del perdedor.
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