Aclaración importante:

El sitio www.distraidos.com.ar  es producto del trabajo voluntario de sus autoras y colaboradores. No tiene vinculación alguna con venta de artículos ni ofrecimiento de servicios arancelados vía Internet.

No recibe dinero de particulares ni empresas ni organizaciones. Las recomendaciones de cualquier tipo que pudiesen efectuarse son  solidarias  y/o  informativas sin finalidad lucrativa.

Ante cualquier duda consultar en: info@distraidos.com.ar

 
 
 
 

 

 

 

 

 

 

 

 

 


Fecha: 18-04-07  

>> El cucharón y el cubo

 

Fuente: RATH, T, CLIFTON, D.: ¿Está lleno su cubo? Pág 15. Barcelona: Empresa activa, 2005.

 

Relato de Donald Clifton, precursor de la psicología positiva.

 

          “Cada uno de nosotros posee su propio cubo. El cubo se llena o se vacía permanentemente en función de lo que otros nos dicen o nos hacen. Cuando nuestro cubo está lleno, nos sentimos bien, cuando está vacío nos sentimos fatal.

          Cada uno de nosotros dispone también de un cucharón. Cuando empleamos nuestro cucharón para llenar los cubos de los demás -siempre que hacemos o decimos algo que potencie sus emociones positivas- también estamos llenando nuestro propio cubo. Pero cuando utilizamos nuestro cucharón para vaciar los cubos de los demás -siempre que hacemos o decimos algo que merme sus emociones positivas- nos vaciamos nosotros mismos.

          Igual que las copas llenas a rebosar, un cubo lleno nos proporciona una perspectiva positiva y energías renovadas. Cada gota del cubo nos fortalece y refuerza nuestro optimismo.

          Sin embargo, un cubo vacío enturbia nuestra mirada, socava nuestra energía y debilita nuestra voluntad. Por eso, cuando alguien se dedica a vaciar nuestro cubo nos duele.

          De esta manera cada día nos encontramos ante una disyuntiva: podemos llenar los cubos de los demás o podemos vaciarlos. Se trata de una elección fundamental, capaz de afectar profundamente nuestras relaciones, nuestra capacidad de trabajo, nuestra salud y nuestra felicidad.”